Marzo 2026

Mural Leyenda Pericúe

Voz Ancestral

Inspirado en la cosmovisión de los antiguos pericúes de la península de Baja California Sur, este mural evoca la figura de Niparajá, creador del cielo, la tierra y el mar. De su origen nace Cuajaip, quien caminó entre los hombres para enseñarles y guiarlos. La tradición también recuerda la gran lucha contra Tuparán, quien fue vencido y expulsado del cielo; entonces Niparajá le arrebató las pitahayas y los frutos que poseía, y lo encerró en una cueva cercana al mar, creando a las ballenas para custodiar su prisión.

Estas historias reflejan la visión espiritual de los pueblos pericúes, su profunda relación con la naturaleza y la búsqueda de armonía en el mundo.

Mural Leyenda Pericúe

“Los pericués decían que en el cielo habitaba un gran señor, llamado ….. «Niparajá«; que éste había hecho el cielo, la tierra y el mar, y que podía hacer cuanto quisiese. Este señor…., tiene una mujer llamada «Anajicojondí«, y aunque no ha usado de ella por carecer de cuerpo, sin embargo, tiene en ella tres hijos. Uno de estos, llamado «Cuajaip«, fue engendrado …… en los montes Acaragui, fue verdadero hombre y vivió mucho tiempo entre nuestros mayores para doctrinarlos. Fue poderoso y tuvo mucha gente bajo su mando, porque siempre que quería entraba debajo de la tierra, y de allí sacaba hombres; más estos ingratos, despreciando tantos beneficios que de él había recibido, se conjuraron …. y le mataron, y al darle la muerte le atravesaron la cabeza con un ruedo de espinas».

“Añadían que en el cielo, el cual esta más poblado que la tierra, hubo en otro tiempo una guerra espantosa, porque un gran personaje de aquel país llamado por unos Tuparán y por otros Bac, se conjuro con todos los suyos contra el supremo Niparaja; pero este, habiendo quedado vencedor en la guerra, después de haberle quitado a Tuparán las pitahayas y todas las otras frutas deliciosas que tenía, le arrojo del cielo con todos sus secuaces, le aprisiono en una cueva próxima al mar, y crio las ballenas para que le hiciera guardia y no le dejasen salir de allí.”

“Decían también que Niparajá no queria la guerra y por el contrario la apetecia Tuparán; por este motivo los que morían flechados no iban al cielo, sino a la cueva de Tuparán”.

“De estas doctrinas nacieron en el país de los pericúes dos sectas o facciones opuestas, tanto en sus opiniones como en sus codtumbres. Los ectarios de Niparaja eran por lo general graves, circunspectos y dóciles a la razón, y así no fue difícil a los misiones persuadirlos de las verdades evangélicas, prevaliéndose de sus falsos dogmas. Los que seguían a Tuparán eran embusteros, falsos, inquietos y obstinados en sus errores.

Clavijero F.X, Historia de la Antigua o Baja California, Editorial Porrúa S.A., México, 1990, pp 63-64.

Mural Leyenda Pericúe

“Añadían que en el cielo, el cual está más poblado que la tierra, hubo en otro tiempo una guerra espantosa, porque un gran personaje de aquel país llamado por unos Tuparán y por otros Wac, se conjuró con todos los suyos contra el supremo Niparaja; pero este, habiendo quedado vencedor en la guerra, después de haberle quitado a Wac-Tuparán las pitahayas y todas las otras frutas deliciosas que tenía, le arrojó del cielo con todos sus secuaces, le aprisionó en una cueva próxima al mar, y crio las ballenas para que le hiciesen guardia y no le dejasen salir de allí. Decían también que Niparaja no quería la guerra, y por el contrario la apetecía Wac-Tuparán; por este motivo los que morían flechados no iban al cielo, sino á la cueva de Wac-Tuparán

Clavijero F.X., Historia de la Antigua o Baja California, Imprenta de Juan R. Navarro, editor (traducida del italiano por el Presbítero Nicolás García de San Vicente), 1857, p. 29

Icono AlfredoSosa

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